La falta de árboles tiene graves consecuencias en la naturaleza como la pérdida de especies vegetales y animales, la erosión (desgaste del suelo) y pérdida de fertilidad de la tierra, modificación del clima, desequilibrio del ciclo del agua, entre otros. Es importante que tengas esto en cuenta, porque la deforestación (tala de árboles) no sólo afecta a los bosques y selvas donde no habitan personas, sino que perjudica a todo el planeta, incluido el lugar donde vives.

Éste es un problema ecológico en el que puedes ayudar, basta con que te decidas a plantar un árbol. Pero antes de hacerlo, investiga qué especie puedes plantar en tu comunidad, porque dependiendo del clima del lugar en donde vives, es el árbol que mejor se adaptará.

Paso 1. Consigue tu árbol

Lo importante es que consigas el de la especie correcta, así no sólo ayudas a reforestar tu comunidad,sino que también proteges a los demás árboles al no sembrar una especie que no pertenece al lugar donde vives y pudiera competir con las otras, o peor, provocar una plaga.

Paso 2. Planta tu árbol

El hoyo para plantar debe ser al doble en ancho respecto a tu árbol. Coloca el árbol en el hoyo (si viene en bolsa, retírala con cuidado) y vigila que el cuello de la raíz no quede enterrado, sino a ras del suelo. Rellena el hueco. Es necesario que la tierra que servirá para rellenar esté totalmente libre de basura o piedras. Si tiene terrones, hay que romperlos. Compacta suavemente la tierra recién colocada y forma una olla alrededor del árbol que le permita retener agua para que sea absorbida.

Paso 3. Cuida tu árbol

Además de regarlo de manera abundante (sobre todo en épocas de calor) quítale la maleza u hojas secas que puedan sacarle humedad. Revisa constantemente que no tenga plagas que lo “enfermen”, porque pueden extenderse a otros árboles y dañarlos.