Con un huerto formamos un ecosistema que servirá de hábitat para gran cantidad de animales. Al entender su interacción con las plantas podemos aprovechar a los benéficos y liquidar a los nocivos.

Los insectos benéficos   

Realizan diferentes tareas en el huerto y, con hierbas aromáticas o flores hospederas, nosotros podemos brindarles un hábitat agradable para que puedan desarrollarse y vivir. 

  • Abejas: Son responsables de que podamos tener frutos en el huerto con ayuda de la polinización.
  • Avispas: Consumen larvas e insectos dañinos. Polinizan y gustan de flores y plantas aromáticas o pequeños estanques.
  • Arañas: Regulan la población de insectos nocivos; con sus redes atrapan a los voladores y evitan que se reproduzcan.
  • Crisopa: Eliminan a la mosquita blanca, depositan sus huevos en las larvas de la mosca y apenas nacen, se las comen.
  • Catarina: Es el principal depredador de pulgones, ácaros y piojos. Da muestra de la salud de nuestro huerto.
  • Mantis religiosa: Es depredador por excelencia. Sólo hay que vigilar que la población no crezca demasiado pues puede ser malo para los insectos benéficos también.
  • Lombriz: Regenera el suelo, nos ayuda a descomponer la materia orgánica y a crear porosidad y aireación en el suelo.

En el suelo la fauna microbiana es de vital importancia; un suelo vivo es un suelo sano, fértil y productivo.

Los insectos nocivos

Algo preocupante para nuestras siembras son las plagas. El siguiente listado muestra las más comunes dentro de los huertos caseros.

  • Orugas: Éstas devoran las hojas dejando a la planta indefensa. Suelen aparecer de noche, por lo que no es fácil detectarlas. Se puede controlar su reproducción con chile, ajo y cebolla.
  • Mosca blanca: Se alimenta de la savia de las plantas, es altamente perjudicial y transmite enfermedades. Puedes detenerla con extractos de neem, ajo y jabonaduras.
  • Pulgones: Evita el correcto desarrollo de las plantas y transmite enfermedades. Se combate con ruda, tabaco y cebolla.
  • Araña roja: Crea una telaraña en el envés de la hoja, chupa la savia y transmite enfermedades. Elimínala con chile y cebolla.
  • Gusanos: Devoran hojas y raíces. Se controlan con agua de nixtamal y  ceniza al pie de los tallos.
  • Pulga saltona: Gusta mucho del jitomate, inhibe el crecimiento y desarrollo del fruto. Con aplicaciones de neem y ajo se va.

Las plagas no están ahí simplemente para molestarnos, en muchas ocasiones son indicadores de que algo no está muy bien con el huerto. Se presentan por una serie de factores como plantas débiles o susceptibles, con exceso de fertilización, monocultivos, falta de diversidad de insectos benéficos, suelos pobres o falta de rotación de cultivos.

Si enriquecemos el suelo con buena materia orgánica, mantenemos una diversidad en  los cultivos y favorecemos a los insectos buenos, el huerto tendrá menos plagas.