Navidad y Año Nuevo son los momentos perfectos para reunirse con la familia y los seres queridos. También son una gran ocasión para compartir historias, disfrutar deliciosos platillos y, por supuesto, para que niños y niñas aprovechen y se diviertan a lo grande.

Algunas de estas diversiones incluyen jugar con fuegos artificiales, cohetes o pólvora, que a decir verdad no son la mejor opción, ya que son bastante peligrosos, especialmente cuando no están bajo la supervisión de los adultos.

Usar pólvora tiene riesgos

Los más comunes son las quemaduras en manos, dedos y cara, que pueden causar enrojecimiento en la piel, ardor y ampollas. Las brillantes luces de un fuego artificial pueden

generar nubosidad o hasta pérdida temporal de la vista. Las explosiones de pólvora suelen tener sonidos muy fuertes, que revientan los tímpanos del oído, dejando un zumbido o peor aún, la pérdida total de la audición. Es muy peligroso cuando alguno de estos objetos explota en nuestra mano, o cerca del cuerpo, ya que puede ocasionar graves heridas o amputaciones por el fuerte impacto de la explosión.

En nuestro país está prohibida la venta de juegos pirotécnicos, pólvora o cohetes debido a los accidentes que pueden provocar. Además, también ocasionan mucha contaminación para el medio ambiente.

La mejor manera de prevenir un accidente como los que mencionamos es alejándonos de estos productos y dejando este tipo de espectáculos en manos de los expertos.

Nuestra responsabilidad como padres es proteger a los nuestros. En esta temporada ten muy en cuenta estos riegos y protégelos.