En este mes, el calor ha entrado a la mayor parte del país, y con él, llegan los molestos mosquitos con su zumbido que no deja dormir por las noches, las picaduras, las ronchas y la comezón que éstas provocan, siendo aún peor para los bebés y las personas con alergias.

Debes tomar en cuenta que, debido a la gran propagación en esta época, corres mayor riesgo de contraer zika, chikungunya o dengue, que más que una molestia, son enfermedades de cuidado, que es mejor prevenir.

Tal vez hayas notado que hay personas que son más propensas a ser picadas por los mosquitos, lo cual puede deberse a diversos factores, como el sudor, el olor o la sangre.

Sigue éstas recetas para hacer repelentes naturales, y mantén protegida a toda tu familia.

Repelente de clavo

Para éste necesitas medio litro de alcohol, una bolsita con clavos de olor y un vasito de aceite de bebé (puede ser de almendra, aloe, lavanda, manzanilla o el que encuentres).

Deja remojando los clavos de olor durante cuatro días dentro del alcohol; procura agitarlo mínimo dos veces al día. Cuando haya pasado ese tiempo, agrega el aceite y bátelo muy bien.

Cuando esté listo, simplemente unta unas cuantas gotitas sobre tus brazos y piernas.

Con este repelente evitarás que las hormigas y los mosquitos se reproduzcan.

Eucalipto

Toma unos 200 gramos de hojas de eucalipto y hiérvelos en un litro de agua a manera de té durante 30 minutos, aunque se evapore un poco. Es necesario que la mezcla quede concentrada.

Cuando se haya enfriado, rocía con un atomizador o con un ramillete de plantas dentro de tu casa, sobre todo en rincones y en las entradas. Con esto evitarás que los insectos entren a tu casa. Si no quieres mojar tu casa, puedes poner frasquitos con el líquido en lugares estratégicos de tu casa para que el olor los aleje.

¡Usa manzanilla!

Se hace y funciona igual que el de eucalipto. O bien, machaca las flores y unta su jugo sobre tu piel para ahuyentar a los mosquitos.