¿Sabías que los insectos tienen un gran aporte nutricional a nuestra dieta? En México tenemos aproximadamente 500 especies comestibles, mismas que formaban parte de la dieta de nuestros pasados indígenas mucho antes de la llegada de los españoles.

Entre los principales insectos que se consumen en nuestro país se encuentran hormigas, chapulines, gusanos de maguey, alacranes, escarabajos y orugas, los cuales suelen ser fáciles de conseguir y muy económicos, además que se pueden preparar de maneras muy variadas y sabrosas, pero ¿qué tanto nos nutren?

Proteínas:

Estudios recientes han demostrado que, una vez que se deshidratan, el cuerpo de un grillo se compone en un 68% de proteína, y el resto por grasa y fibra, por lo que forman una mezcla de nutrientes muy saludables.

La proteína que tienen los grillos es de muy buena calidad y el aporte nutricional que dan a nuestro cuerpo puede compararse incluso con la de la carne animal -de res, pollo o pescado-. Por ejemplo, 250 gramos de res aportan 40 gramos de proteína, mientras que, con tan sólo 100 gramos de chapulines obtenemos la misma cantidad de dicho nutriente.

Grasas buenas:

La grasa de los insectos es similar a la de la carne de aves o pescados y se caracteriza por un alto contenido de omega 3 y 6, los cuales son esenciales para un buen funcionamiento del sistema nervioso, de la salud cardiovascular y para el tratamiento de la artritis, la hiperactividad o el lupus.

Otros nutrientes

El esqueleto externo que cubre a los insectos también contiene mucha fibra, lo que los hace muy fáciles de digerir. Además contienen vitamina B, no tienen colesterol, tienen sales minerales que ayudan a regular la presión sanguínea y consumirlos ayuda a evitar la obesidad.

Así que ahora puedes estar segura que al alimentar a tu familia con insectos no sólo estarás conservando una tradición de muchos años mientras cuidas tu economía familiar, sino que también estarás brindándoles la nutrición que su cuerpo requiere para estar sanos y fuertes.