Vivimos en un mundo en el que cada vez estamos más a prisa, con la necesidad de ahorrar el mayor tiempo posible en algunas cosas, y así poder realizar todas las actividades que tenemos pendientes.

Como mamá, una de las tareas del hogar que más tiempo me consume es la de lavar la ropa de mi familia, pues además, con dos niños a los que les encanta jugar y ensuciarse, esta tarea hay que hacerla con bastante frecuencia.

Por ese motivo, quiero compartirles una idea maravillosa que a mí me ha funcionado mucho para lavar varias prendas al mismo tiempo, en un invento que me ayuda a ahorrar agua, tiempo y detergente: la lavadora manual.

Para entender mejor lo que haremos, primero es importante entender cómo funciona una lavadora eléctrica común. Al hacer el ciclo de lavado, ésta realiza cuatro operaciones: remojo, lavado, enjuague y secado. El remojo consiste en dejar que todas las prendas reposen en agua y detergente para quitar mayor suciedad; en la etapa de “Lavado” la lavadora mueve y agita la ropa para remover las manchas; en el enjuague se cambia el agua sucia por limpia, para quitar los residuos de jabón y suciedad; y en el secado, se exprime la ropa mediante fuerza centrífuga, es decir, haciéndola rotar a una velocidad moderada.

La lavadora manual puede hacer todo esto, pero sin la necesidad de utilizar electricidad, ya que funciona solamente con la energía que uno mismo le transmite. Elaborarla es muy sencillo, con materiales muy económicos y fáciles de encontrar:

Necesitaremos

  • Dos cubetas grandes de plástico (las cubetas de pintura funcionan muy bien)
  • Un destapacaños nuevo
  • Cutter y tijeras

Instrucciones

  1. Con cuidado realiza una perforación del diámetro de un lápiz en el destapacaños; esto ayudará a que no haga vacío con la cubeta al momento de estar en el agua y puedas moverlo más rápido.
  2. En la tapadera de una de las cubetas, realiza una perforación del tamaño del mango del destapacaños. Asegúrate que el mango no quede demasiado apretado, para que puedas moverlo sin dificultad.
  3. Perfora la base de una de las cubetas. Hazle tantos agujeros como puedas. Haz lo mismo al costado, como lo muestra la imagen.

Cómo lavar

  1. Vacía las prendas dentro de la cubeta que no tiene perforaciones. Procura que no quede demasiado llena, para que puedas revolver la ropa.
  2. Añade  agua y detergente. Deja remojar por unos 15 minutos.

  3. Mete el destapacaños y tapa la cubeta; agita firmemente por aproximadamente diez minutos. Al final, deja remojar de nuevo por otros diez minutos, tira el agua sucia y vuélvela a llenar con agua limpia. Agita con el destapacaños un poco más para asegurarte de enjuagar bien y de nuevo vacía el agua de la cubeta.
  4. Para exprimir tu ropa, colócala en la cubeta a la que le hiciste las perforaciones.

  5. Pon la cubeta sin perforar sobre la otra y aprieta bien. Verás como todo el exceso de agua podrá exprimirse a través de los agujeros de la cubeta.

  6. ¡Listo! Tu ropa estará limpia y lista para poner a secar al sol. ¿Viste qué rápido?