¿Alguna vez has escuchado hablar sobre las Semanas Nacionales de Vacunación? Estas campañas tienen como objetivo aplicar las vacunas que necesitan los menores de cinco años para completar su esquema básico, así como las que se administran de forma complementaria a los adolescentes y adultos.

La Primera Semana Nacional de Salud se lleva a cabo a finales de febrero y principios de marzo y su principal meta es la aplicación de la vacuna que previene la polio, además de completar esquemas básicos, aplicar refuerzos, otorgar protección contra tétanos neonatal en embarazadas, entre otros objetivos.

¿Qué hacer cuando lleves a tu pequeño a vacunar?

Es importante que te informes con el personal de salud sobre los beneficios y posibles reacciones que podrían causar las vacunas que va a recibir. También recuerda comentar al médico cualquier antecedente personal en relación con alergias, tratamientos médicos y enfermedades que pudiera interferir con la vacuna.

Además, mantén la calma, para que le transmitas tranquilidad a tu hijo. Dale las explicaciones necesarias, coméntale cuál será el procedimiento con palabras sencillas y coméntale la importancia de protegerse con las vacunas; evita amenazarlo o hacerlo sentir una víctima, no le impidas que llore y quédate con él en todo momento. Cuando la vacunación termine, abrázalo y reconfórtalo.

Cuando la vacuna sea aplicada, revisa que ésta y la cartilla de vacunación muestren el sello con el nombre y cédula del doctor.

La vacunación en adultos es igual de importante

La vacunación no solo protege a los niños, también es necesaria para los adultos. Para lograr tener una buena salud es conveniente aplicarse las siguientes vacunas:

Contra el tétanos: Debe aplicarse si nunca se ha vacunado o si se sufre alguna herida. Requiere un refuerzo después de un mes, y luego otro al año.

TDPA, contra la tosferina: Se recomienda vacunar a las embarazadas en el segundo y tercer trimestre del embarazo. Para asegurar una protección permanente la vacuna debe aplicarse cada diez años.

Anti influenza estacional: Se recomienda aplicar anualmente a partir de los seis meses de edad.