Después de haber analizado a la naturaleza, sabemos que de ella pueden nacer cosas sorprendentes. De la misma forma en que una madre puede dar a luz a un bebé, nosotros podemos ayudar a la madre naturaleza a que, uniendo elementos como el agua, la luz y la tierra, de ella broten ricas cosechas que nos sirvan para alimentar a nuestros seres queridos de manera nutritiva, económica y sin dañar al medio ambiente.

En esta edición descubriremos que, aunque la madre naturaleza es muy bondadosa con nosotros, nuestras manos son muy importantes para ella; pero también me gustaría platicarles por qué son tan importantes los factores naturales para poder tener una excelente cosecha en nuestra huerta.

Para que las plantas crezcan y puedan producir alimento requieren de algunos factores fundamentales como el agua, la luz y la tierra, que son la base para una cosecha exitosa.

Pero a pesar de esto, ¿sabías que la tierra sería el único elemento que podríamos sustituir para poder establecer ahí nuestra huerta y tener una buena cosecha?

¡Así es! Ésta puede sustituirse, por ejemplo, con agua, mediante un tipo de huerta que se conoce como hidropónica. Sobre ella te hablaré en las  próximas ediciones, para que sepas cómo funciona, cuáles son sus características y cómo aprovecharla.

Por otra parte, a pesar de que muchas plantas prefieren un clima templado, se sabe que alrededor del mundo contamos con muchos tipos de temperaturas. A pesar de ello, nosotros podemos elegir especies locales y así cosechar muchísimas plantas que podamos incluir a nuestra dieta familiar; esto ocurre gracias a que la madre naturaleza nos brinda una extensa variedad de semillas y plantas increíblemente nutritivas.

Los factores climatológicos más relevantes para los cultivos son: la temperatura, la luz, el viento y las lluvias.

La madre naturaleza es tan perfecta que hizo una distribución de la vegetación alrededor de todo el mundo de tal manera que estén ligadas con las condiciones del medio ambiente en el que estén. Así, dichas condiciones influyen en todo el proceso del crecimiento de las plantas, desde la germinación de cada semillita hasta el fruto final que podemos comernos.