Leonardo da Vinci fue un artista, pensador e investigador, considerado como uno de los hombres más sabios del periodo del Renacimiento.

Leonardo nació en la villa de Vinci, en la región toscana de Italia, y fue el hijo ilegítimo de una modesta campesina y un rico abogado de Florencia, quien se lo llevó a vivir con él y lo acercó desde pequeño a los libros y a la vida intelectual.

A sus 14 años, su padre le consiguió trabajo como aprendiz en el taller de Andrea del Verrocchio, un importante pintor y escultor de la época, en donde aprendió pintura, escultura, técnicas y mecánicas de la creación artística durante seis años.  En esa época, Leonardo también comenzó a estudiar sobre la figura humana, haciendo disecciones de cadáveres.

Leonardo ya era considerado un maestro con estilo propio a sus 30 años. Se mudó a Milán y ahí permaneció 17 años, participando en proyectos no sólo artísticos, sino también científicos, pues también tenía interés en esa área. Así, desarrolló métodos para disparar catapultas y desviar ríos, además de estudiar sobre el vuelo humano, un tema por el cual sentía una enorme fascinación. Sus observaciones e invenciones al respecto quedaron registradas en diez diferentes códices, los cuales se conservan actualmente en varios de los más importantes museos alrededor del mundo.

Aunque Leonardo también se desempeñó como escultor y arquitecto, ninguna de sus esculturas logró conservarse hasta ahora y, al parecer, ninguno de los edificios que diseñó llegaron a construir, por lo que sólo quedan sus notas y bocetos como testigos.

No obstante, fue con la pintura que el artista alcanzó una enorme fama y reconocimiento, aunque a la fecha sólo se conocen cerca de 20 obras suyas, pues constantemente dejaba el arte para dedicarse a experimentar en la ciencia.

Algunas de las obras más famosas de Leonardo son “La Última Cena” y “La Mona Lisa”, siendo ésta una de las pinturas más famosas del mundo, por ser un retrato lleno de enigmas y misterios, pues no se conoce con exactitud la identidad de la mujer, y además, su expresión no deja claro si está sonriendo o haciendo una mueca de amargura.

Leonardo murió en Francia el 2 de mayo de 1519, a los 67 años. Fue enterrado en la iglesia de San Valentín, en Amboise.