¡Hola, amigos! Espero que estén de maravilla. En esta ocasión quisiera platicarles que el otro día estuve analizando algunos puntos sobre la pereza que me gustaría compartirles:

Primero que nada, ¿saben lo que “pereza” significa? Según el diccionario, ésta es la falta de ganas en algo que supone esfuerzo, flojedad, descuido o lentitud en las acciones o movimientos.

Personalmente creo que es una buena definición, y me gustaría hacer énfasis en estas palabras que considero claves:

Falta: Cuando algo nos falta, siempre hay dos maneras en las que podemos reaccionar: o lo buscamos, o nos resignamos a no tenerlo.

Ganas: Este término está íntimamente ligado a la palabra “voluntad”, pues significa la intención que tenemos al ponernos una meta. Es decir “quiero realizar esto y lo voy a hacer”.

Hacer: Ésta es una palabra única, que nos lleva al campo de acción. “Hacer” es inevitable en este mundo, por lo que ya no podemos evitarlo y lo mejor es enfocarnos en hacer las cosas bien y de buenas.

Esfuerzo: El cual implica fuerza. Esforzarse significa hacer algo pese a los obstáculos, echarle ganas y empeño constante hasta lograr algo.

Descuido: Éste tiene que ver con la falta de atención y el desinterés. Cuando somos descuidados significa que no estamos enfocando toda nuestra atención sobre lo que debía ser realizado.

Lentitud: ¡Ésta realmente puede llegar a desesperarme! La lentitud nos habla del tiempo que nos toma ejecutar una acción y su opuesto es la rapidez o el apuro.

Acciones: Que normalmente significan un cambio de estado o situación. Si una acción es realizada demasiado lento o demasiado rápido deja de ser limpia, pues se estará alargando o acortando más de lo debido. Al realizar cualquier acción es importante recordar que todo tiene su debido tiempo, por lo que no debemos desesperarnos ni desertar.

Ahora pongamos todo en perspectiva: dormir es una acción, descuidar es otra y holgazanear es otra muy diferente. Los que llevan a cabo acciones holgazanas generalmente lidian con el descontento o con la depresión sin saberlo.

Procuremos llenar nuestra vida de acciones, esfuerzo y muchas ganas de hacer, para que así la lentitud y el descuido desaparezcan, permitiéndonos vivir y disfrutar más nuestra vida.