El azúcar como lo conocemos es una sustancia cristalina, que pertenece al grupo químico de los carbohidratos, es soluble en agua y se caracteriza por tener un sabor muy dulce. Sin embargo, éste viene de la sacarosa, un compuesto químico que se encuentra en todas las plantas, en distintas cantidades, siendo la caña de azúcar y el betabel los que más la contienen.

El azúcar se ha producido en los países cercanos a la India desde la antigüedad, aunque al inicio no era barato, por lo que era más común que la gente endulzara con miel. Sin embargo, cuando los indios descubrieron métodos que convertían el jugo de la caña de azúcar en cristales granulados, que eran más fáciles de transportar y almacenar, fue que su uso se volvió tan popular.

Actualmente, las principales industrias azucareras en el mundo son Brasil y la India, pero México no se queda atrás. En nuestro país, los estados de Veracruz, Jalisco y Oaxaca son los mayores productores.

¿Cómo se hace el azúcar? 

Primero se cosecha la caña de azúcar, se corta en trozos pequeños y se pasa a la molienda, donde se presiona para extraer su jugo. Ahí, se le añade agua caliente para extraerle la mayor cantidad de sacarosa, que es la que contiene el material fibroso.

El jugo es llevado al proceso de “clarificación y refinación”, que consiste en elevar mucho su temperatura para separar los compuestos insolubles y se le añade dióxido de azufre gaseoso para blanquearlo. Después el jugo es evaporado para obtener el jarabe que luego será cristalizado.

El azúcar, ya sólida, se seca en secadoras con aire caliente y luego es empacada y preparada para su venta.

Tipos de azúcar

El azúcar se clasifica dependiendo su origen, pero también su grado de refinación o sus características. Los más comunes son:

Azúcar blanco: También se le co-noce como azúcar refinado y se obtiene cuando los granos pasan por un proceso de purificación químico, donde son refinados al máximo y se les quitan todos los restos de melaza de su superficie, por lo que no conservan nutrientes.

Azúcar moreno: Contiene todos sus nutrientes y antioxidantes. Se obtiene del jugo de la caña de azúcar y no lleva proceso de refinación, sino sólo cristalizado, por lo que aún conserva la melaza que envuelve cada cristal, y es por eso que tiene su peculiar color.

Azúcar glass: Es azúcar blanco pero finamente molido, por lo que su textura parece más polvo que grano. Se usa principalmente en la repostería.

¿Qué le hace el azúcar a nuestro cuerpo?

El azúcar es un alimento con muchas calorías. Por cada 100 gramos nos aporta cerca de 387 calorías, mucho más que la media de los alimentos. Por otra parte, no contiene vitaminas, aunque sí algunos minerales, como el potasio, cloro, calcio, fósforo, magnesio o selenio.

Además, el azúcar nos da importantes aportaciones: nos brinda energía, ayuda a activar las neuronas, nos relaja, ayuda a combatir mareos, reduce el cansancio y aumenta la sensación de saciedad, pero tiene efectos poco saludables, por lo que hay que consumirlo  con moderación.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cantidad de azúcar total que consumimos a diario debería ser de aproximadamente 50 gramos, pero es difícil calcular nuestra ingesta debido a que muchos alimentos contienen muchos azúcares añadidos.

El consumo excesivo de azúcar puede provocar un aumento de peso descontrolado, diabetes, caries en los dientes y daño en las encías, así como problemas en el corazón, pues dificulta la circulación en la sangre.

Otros usos para el azúcar

Prepara un exfoliante para tus manos y déjalas suaves: mezcla en partes iguales miel, yogur y azúcar moreno. Masajea con esa mezcla tus manos y enjuaga.

Mantén tus flores frescas: mezcla tres cucharaditas de azúcar con dos cucharadas de vinagre blanco y agrégalo al agua que vaciarás en tu florero.

Remueve las manchas de pasto: haz una mezcla espesa de azúcar con unas gotitas de agua y colócala sobre la mancha. Deja actuar por 30 minutos y enjuaga.