María de los Ángeles Félix Güereña nació en Álamos, Sonora el 8 de abril de 1914, hija de un militar y una mujer de origen vasco.

Cuando María era joven su familia se mudó a Guadalajara, donde con sólo 14 años, fue elegida como reina en un concurso de belleza, a pesar de que a ella siempre le había gustado más jugar con sus hermanos varones a escalar árboles y montar caballos que a los juegos típicos de las niñas de su época.

En 1931 se casó con Enrique Álvarez, un comerciante tapatío, con quien tuvo a su único hijo, Enrique Álvarez Félix. Unos años más tarde María se divorció y decidió mudarse a la Ciudad de México, donde consiguió empleo como recepcionista de un cirujano.

Un día, mientras María veía escaparates en el Centro Histórico, el director de cine Fernando Palacios se le acercó y le preguntó si le gustaría participar en alguna de sus películas. Así fue como comenzó a adentrarse poco a poco en la industria, tanto que incluso recibió ofertas para trabajar en Hollywood, pero ella prefirió comenzar su carrera en su país.

María debutó en el cine en 1943, en la película El peñón de las ánimas, donde actuaba junto a Jorge Negrete. Ese mismo año realizó la película Doña Bárbara, donde se impuso como una de las estrellas más importantes del cine de su época y donde adquirió también su apodo de “La Doña”.

A lo largo de su carrera como actriz, María filmó 47 películas, como Enamorada, Río Escondido y Belleza Maldita, dirigidas por Emilio “El Indio” Fernández que le hicieron ganar el Premio Ariel a la mejor actriz, así como Los Ambiciosos, dirigida por Luis Buñuel o French can-can, de Jean Renoir. También tuvo un papel protagónico en la telenovela La Constitución.

María Félix contrajo matrimonio otras tres veces: con Agustín Lara en 1943, quien le dedicó la canción “María Bonita” como regalo de bodas; con Jorge Negrete en 1952 y con el francés Álex Berger, en 1956.

En 1994 publicó su autobiografía “Todas mis guerras” y a finales de 1998 grabó un disco, nombrado “Enamorada”.

María falleció el 8 de abril del 2002, el mismo día que cumplía 88 años, a consecuencia de un infarto en su casa de la Ciudad de México.

Aún años después de su muerte, la actriz sigue siendo objeto de interés y admiración, así como una de las figuras femeninas más representativas de la época de oro del cine mexicano.