El regreso a clases está muy cerca y, aunque para muchos niños esto implica la emoción de volver a ver a sus compañeros e iniciar un ciclo nuevo, para los pequeños que iniciarán apenas su primer año escolar, puede significar motivo de miedo, nervios y mucha incertidumbre.

Es normal que la primera vez que un niño estará lejos de su casa y su familia, rodeado de desconocidos, pueda causarle dificultades para acoplarse, que cause berrinches o que llore.

Como papás siempre podemos ayudar a nuestros pequeños a superar estos momentos y, para ello, te comparto los siguientes consejos:

Visita la escuela con tu hijo antes del primer día. Un recorrido por la escuela le permitirá a tu pequeño familiarizarse con el entorno antes de que deba quedarse ahí sin compañía de sus padres. Si durante la visita puedes presentarle a quien será su maestro o enseñarle cuál será su salón será aún mejor. Además, muéstrate entusiasmado por lo que ves, para que él se emocione también.

Deja que te ayude con sus útiles escolares. Ya sea al momento de ir a comprarlos o cuando estés forrando sus libros o cuadernos, pídele que te ayude a elegir cómo van a decorarlos, cómo le gustan más o cuáles son sus preferencias, así podrá sentirse más emocionado y seguro de sí mismo.

Déjalo que haga sus propias cosas. El primer día de escuela permítele elegir su atuendo o peinado, ayúdalo a empacar su almuerzo y a preparar su mochila. Así se sentirá parte del proceso.

Despídete con un abrazo. Acompáñalo a la puerta y dile adiós con una sonrisa y mucha seguridad. No te muestres dudoso, porque entonces el pequeño podrá sentirse inseguro de quedarse.

Tómalo con calma. Es probable que luego de su primer día en la escuela tu pequeño se sienta agotado, por lo que lo mejor es que lo dejes descansar. Sé optimista cuando te platique de su día y comparte su emoción.

Toma en cuenta que adaptarse a esta etapa va a tomar algo de tiempo, pero con el apoyo adecuado verás que pronto será muy fácil y se sentirá bien.