La próstata es una glándula que se encuentra debajo de la vejiga en los hombres y produce el líquido para el semen. El tamaño de la próstata cambia con la edad: en los hombres más jóvenes, ésta es del tamaño aproximado de una nuez, pero conforme van envejeciendo, puede hacerse mucho más grande.

El cáncer de próstata se da cuando las células de esta glándula comienzan a crecer de manera descontrolada, y por lo mismo, este padecimiento es más común en hombres de edad avanzada.

Esta enfermedad puede incluir síntomas como problemas para orinar, es decir, con dolor o con dificultad para iniciar o detener el flujo de orina; dolor en la parte baja de la espalda y dolor al eyacular.

Este tipo de cáncer es diagnosticado por el médico mediante un tacto rectal, el cual se hace para buscar algún bulto o anomalía en la próstata. También puede solicitar un análisis de sangre de antígeno prostático específico. Si los resultados son anormales, el médico también podría pedir una ecografía, una resonancia magnética o una biopsia.

Dependiendo de la etapa en la que el cáncer de próstata sea detectado será el tipo de tratamiento que recibirá. Para ello hay que identificar qué tan rápido está creciendo el cáncer y qué tan diferente se ve el tejido alrededor de la glándula.

Las diferentes opciones para esta enfermedad pueden incluir:

Espera en observación y vigilancia activa

Cirugía

Crioterapia -una técnica que congela y elimina las células cancerosas-, aunque es poco usada

Terapia hormonal

Quimioterapia

Factores de riesgo

Como en todas las enfermedades de cáncer, hay algunos factores que aumentan el riesgo de pacederlo:

  • Edad: Es muy poco frecuente que un hombre enferme antes de los 40 años, pues la mayoría de los casos ocurre después de los 65 años.
  • Antecedentes familiares: Un padre, un hermano o hijo con cáncer de próstata aumenta el riesgo de padecerlo.
  • Raza: Los hombres afroamericanos tienen mayor riesgo de enfermar.
  • Hormonas: Las hormonas masculinas, como la testosterona, pueden jugar un papel importante en el desarrollo o la agresividad de este cáncer.

Recuerda que además es importante evitar fumar, llevar una dieta baja en grasa, mantener un peso saludable y hacer ejercicio.