Deshidratar los alimentos es una de las técnicas más antiguas para mantenerlos en buen estado, conservando sus sabores o incluso realzándolos. Para hacerlo hay que disminuir sus niveles de agua y, para ello, el deshidratador que te enseñaré a hacer a continuación es una excelente herramienta.

Materiales:

  • 2 bastidores o aros para bordar
  • 1 caja de sujetapapeles
  • Lazo o cuerda
  • Tela (tul o mosquitero)
  • Tijeras

Procedimiento:

  1. Extiende la tela sobre el aro más chico del bastidor y coloca el más grande encima, justo como si fueras a bordar; recorta el sobrante. Haz lo mismo con los dos bastidores.
  2. Corta tres pedazos de lazo, del largo que desees tu bastidor.

  3. Pon tres sujetapapeles en cada bastidor y anúdales los lazos a cada uno de sus brazos. En la parte superior anuda muy bien los tres lazos juntos y deja un sobrante para que puedas colgarlo.

  4. Cuelga el deshidratador y colócale encima algunos objetos, para que pruebes su resistencia.

  5. Cubre el deshidratador con el tul, corta la tela sobrante y átalo en la parte superior e inferior. Por último, utiliza los portapapeles para cerrar el costado donde se une la tela, de manera que puedas introducir sólo tu mano para meter las frutas y verduras que vas a poner a deshidratar.