El jitomate (tomate rojo) es el nombre común que se le da a esta planta, considerada la hortaliza más importante del mundo después de la papa. Su jugoso fruto es utilizado en muchas recetas mexicanas, no sólo por su característico color rojo, sino porque además ayuda a resaltar el sabor de otros alimentos.

Tiene su origen en Sudamérica, pero su domesticación se hizo en México, donde comenzaron a usarlo como comida hace cerca de 2,500 años. En la actualidad, los principales países productores son China, Estados Unidos e India, mientras que nuestro país se ubica en el lugar 10. Los estados donde se produce más jitomate son Sinaloa, Baja California, San Luis Potosí y Michoacán. Además, esta hortaliza no tiene una temporada de cosecha especial en nuestro país, por lo que se puede consumir fresco en cualquier época del año.

A pesar de lo que se pueda creer, el jitomate no es una verdura, sino una fruta y tiene muchas variedades, como:

Bola: Es más redondo que los demás, su sabor es un poco más ácido y se puede rellenar o asar.

Cherry: Tiene un sabor muy dulce, tiene un tamaño pequeño y piel delgada. Se usa principalmente como botana o en ensaladas. Puede ser rojo o amarillo.

Saladette o guaje: Su forma es ovalada y su sabor es un poco dulce. Con él, se preparan sopas, salsas y guisos.

Rica fuente de nutrientes

El jitomate está formado por una buena cantidad de fibra y agua, pero aporta pocas calorías al cuerpo.

Además, contiene una balanceada mezcla de minerales y vitamina A, que ayuda a tener una piel y un cabello saludable; vitamina C, que reduce la presión sanguínea y regula los niveles de colesterol; así como vitamina E.

También contiene mucho potasio, lo que nos ayuda a tener una correcta contracción muscular, a mantener hidratado el cuerpo y a evitar que suframos dolores o calambres. Por su parte, el licopeno que le da su color rojo característico, ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer y de enfermedades cardiovasculares.

¿Qué se produce con el jitomate?

Además de su consumo fresco, el jitomate es procesado en distintas industrias, donde se crean productos como el puré de jitomate, jugos, salsa cátsup o el jitomate deshidratado. Pero también se usa para fabricar subproductos, como algunas pastas o panes que se hacen con ciertos nutrientes que se extraen de la piel del jitomate cuando está deshidratada.

¡Haz que duren más!

Para conservar tus jitomates por más tiempo, sigue estos consejos:

Evita meterlos al refrigerador si ya están maduros, porque la temperatura podría afectar su sabor.

Si aún están un poco verdes y quieres consumirlos pronto, colócalos dentro de una bolsa de plástico cerrada; así madurarán con mayor rapidez y, si los refrigeras, durarán en buen estado entre seis y ocho días.

Si no vas a consumirlos pronto, pero aún están verdes, déjalos en un lugar fresco donde no les dé la luz directa del sol.

¿Cómo ayuda el jitomate a la salud?

Es muy útil para combatir el resfriado: para ello, se recomienda beber jugo de jitomate, pues ayuda a evitar la deshidratación, a eliminar mucosidad y a disminuir toxinas.

Alivia quemaduras leves: coloca una rodaja de jitomate y verás cómo sientes alivio inmediato, pues posee propiedades hidratantes que ayudarán a reconstruir la elasticidad de la piel.

Ante la picadura de insectos que generan comezón, las hojas de jitomate sobre la zona afectada ayudan a generar bienestar.

Mascarilla contra el acné y el exceso de grasa en la piel: exprime un jitomate fresco y aplícalo sobre el rostro y deja reposar entre 15 y 20 minutos. Luego, limpia con agua tibia.

Para hidratar tu cabello: toma un jitomate, licúalo y cuélalo. Aplica esa mezcla sobre el cuero cabelludo y el pelo, deja actuar por media hora. Después lava con champú y agua, de la manera habitual.