Eulalio González Ramírez, “El Piporro”, nació en Los Herreras, Nuevo León, el 16 de diciembre de 1921. Como su padre era un agente aduanal, Eulalio pasó su infancia en distintas ciudades fronterizas del norte del país y fue mientras vivía en Tamaulipas que tuvo su primer contacto con la radio y empezó a soñar con ser locutor.

Eulalio estudió contaduría, pero nunca la ejerció porque su gran inquietud por el periodismo lo llevó a buscar trabajo en el periódico “El Porvenir”, de Monterrey, donde trabajó como reportero hasta que, en diciembre de 1942, le ofrecieron convertirse en locutor de una estación de radio.

En 1944 Eulalio decidió mudarse a la Ciudad de México para seguir construyendo su sueño, y así comenzó a trabajar en la estación de radio XEW, aunque no como locutor, sino como actor de radionovelas.

En 1948 fue seleccionado para interpretar a un personaje llamado “El Piporro” en la serie radiofónica “Ahí viene Martín Corona”, junto al ídolo del momento, Pedro Infante. Ahí fue donde Eulalio adoptó al personaje característico que utilizaría en sus siguientes interpretaciones.

La serie tuvo tanto éxito que en 1951 fue llevada al cine y Eulalio logró quedarse con el papel de “El Piporro”, a pesar de que el personaje era de un hombre de 60 años y él tenía apenas 30. Y así, entre 1952 y 1957 participó en 20 películas más, al lado de grandes íconos del cine mexicano, como Germán Valdés “Tin Tán” o Fernando Casanova.

“El Piporro”, además de ser un personaje gracioso y dicharachero, era un artista total, pues actuaba, bailaba, cantaba, componía, escribía guiones, dirigía y producía películas. Por ejemplo, en la película “El Pocho” (1969) fue productor, compositor de la música, autor del guión, director y actor principal.

En total, Eulalio participó en 74 filmes, como “El Tragabalas”, “El Rey del Tomate”, “El Rata” o “Los Santos Reyes”. Además, grabó muchas canciones con letras picarescas y un estilo norteño inconfundible, como “Llegó Borracho el Borracho”, “El Taconazo” o “El Corrido de Rosita Alvírez”.

“El Piporro” falleció el 1 de septiembre de 2003 en Monterrey, Nuevo León, debido a un infarto al corazón. Sin embargo, siempre quedará como un gran ícono de la música y la cultura norteña del país, y será recordado por su gran humor auténtico y agudo que tanto lo caracterizó en sus interpretaciones.