Todos los seres vivos de nuestro planeta, en conjunto, forman múltiples sistemas que ayudan al ser humano a complementarse de manera casi perfecta.

Además, gracias a la naturaleza y lo divino de nuestro ser podemos ver, sentir, pensar, comunicarnos, reproducirnos y existir en general.

Hoy quisiera contarte que las plantas también cuentan con este don maravilloso de sentir, y aunque no lo hacen de la misma manera que nosotros, sí ocurre de una forma aún un poco inexplicable para la ciencia.

Está demostrado que las plantas sienten y esto podemos verlo claramente con su sensibilidad al sol y al agua, pero también mediante la energía que reciben y emiten. ¿Has escuchado cuando alguien dice que una persona tiene buena o mala vibra? Pues de la misma manera las plantas son poseedoras de una vibra increíble y muy influyente en nosotros los seres humanos.

Además, otro ejemplo de cómo las plantas demuestran lo que sienten es cuando se protegen de algo más fuerte con sus espinas, su veneno, sus ramas o sus diversas etapas en distintas épocas del año, pues no sólo se defienden de sus depredadores, sino de las inclemencias del clima.

Además de que las plantas sienten, no podemos descartar que se cominucan entre ellas, aunque eso se sigue estudiando por los científicos.

También me gustaría contarte un don que ellas poseen y que nosotros no: regenerarse cuando las podas. Esto quiere decir que si nosotros cortamos de manera adecuada alguna de sus ramitas, ellas tendrán la maravillosa capacidad de hacer que vuelva a crecer esa parte de su cuerpo.

Eso sí, existe una manera correcta de hacerlo, y es por ello que hoy te daré unos consejos para que hagas la poda de tus cultivos de manera exitosa.

En el caso de los frutos, debe cortarse la rama que los contiene cuando su tamaño sea el ideal; con la poda lograremos también que su tallo aumente de tamaño y adelantamos la maduración.

Otro procedimiento parecido a la poda se conoce como escamonda, que consiste en cortar los brotes que se forman en la axila de la rama cada año. Con esto logramos impulsar más el crecimiento de las frutas y no tanto el de ramas y hojas.

Cabe mencionar que cada cultivo tiene su manera especial de poda y también su ciclo; poco a poco te iré enseñando más sobre cada especie.

Las plantas son seres vivos que pueden influir de muchas maneras en nuestra vida, y que también sienten, perciben y además nos comparten su don de vida, pues son nuestro alimento más sano. Además, muchas de ellas tienen dones curativos, por lo que su misión es cuidarnos a lo largo de nuestra vida.

Por ello, no olvides regarlas, abonarlas y podarlas, pues son cuidados importantes que te darán como recompensa una cosecha de buena calidad.

Las plantas pueden ser grandes compañeras de vida, tanto así, que antes eran una valiosa herencia entre las familias. Por ese motivo, me gustaría invitarte hoy a rescatar ese legado de nuestros ancestros, pues muchas plantas fueron consideradas deidades en el pasado y se les brindaba culto.

Me despido agradeciendo como siempre a la maravillosa naturaleza por todo lo que nos brinda.

Aprovecha los beneficios de la poda

La poda en el huerto debe hacerse siempre con mucho cuidado, pues hablamos de una poda superficial, no total.

Hacerla regularmente es un buen procedimiento de cuidado para nuestros cultivos, ya que favorece el nacimiento de nuevas ramitas, frutos o floración.

Además, en las plantas de crecimiento rápido es conveniente hacer una poda de recorte, es decir, donde se despunte el tallo principal o los secundarios para ayudar a estimular la producción y que ésta sea mayor.