Cuando los niños aún son pequeños es cuando requieren nuestra mayor atención, pues su curiosidad infinita nos permite conocer sus gustos y capacidades, para así ayudarlos a trabajar diferentes habilidades de manera divertida para ellos, sin desperdiciar tiempo ni energía.

Los trabalenguas son juegos de palabras que nos ayudan a mejorar la velocidad en el habla, sobre todo en los más pequeños. Según los expertos, los niños que aprenden y juegan con trabalenguas aprenden con hasta 25% mayor rapidez.

Nosotros como papás podemos transmitirle a nuestros hijos divertidos trabalenguas, lo que además nos ayudará a convivir con ellos de una manera sana y enriquecedora. Aquí te comparto algunos para que practiquen juntos:

  • Tengo una gallinita pinta, pipiripinta,
    gorda, pipirigorda, pipiripintiva y sorda;
    que tiene tres pollitos pintos, pipiripintos, gordos,
    pipirigordos, pipiripintivos y sordos.
    Si la gallinita no hubiera sido pinta, pipiripinta,
    gorda, pipirigorda, pipiripintiva y sorda,
    los pollitos no hubieran sido pintos, pipiripintos,
    gordos, pipirigordos, pipiripintivos y sordos.
  • La pícara pájara pica la típica
    jícara, la típica jícara pica la
    pícara pájara.

  • Erre con erre, cigarro;
    erre con erre, barril.
    Rápido corren los carros,
    cargados de azúcar del ferrocarril.

  • Cuando cuentes cuentos,
    cuenta cuántos cuentos cuentas,
    porque si no cuentas cuántos cuentos cuentas,
    nunca sabrás cuántos cuentos contaste.