Qué difícil es descubrirse, aceptarse como uno es, amarse y, sobre todo, ver las cualidades que tienen los demás.

En una ocasión, una joven se acercó y me contó que tenía varios problemas; yo le pregunté que quién era ella, y me respondió de todas las maneras posibles. Entonces yo le expliqué que quizás no había entendido mi pregunta: “¿Quién eres?,  me refiero a tu persona, a lo que te hace única, valiosa e importante”. Ella me contestó que no sabía quién era y que así había vivido los 17 años que tenía de vida.

Yo sé que muchos de nosotros estamos en esa misma situación y por eso hoy quisiera preguntarte lo mismo que a esa chica: ¿Sabes quién eres? Antes de contestar esta pregunta siéntate un momento y ponte a escribir tus cualidades y todo aquello que te caracteriza.

¿En qué inviertes tu tiempo?, ¿cuáles son tus acciones?, ¿de qué hablas con los demás? Al responder esto irás descubriendo si en realidad todo lo que estás haciendo actualmente corresponde a tu esencia, a tus valores, a la persona que tú eres, o bien, te ayudará a entender en qué momento te has convertido en lo que no eres y si has reaccionado de alguna manera que sólo te haya causado problemas en todas las áreas de tu vida.

Saber quiénes somos es un gran reto, pero es una oportunidad perfecta para identificar los riesgos y poder cambiarlos en todas los aspectos de nuestra vida.

Por ello, en esta época en que hay tantos retos que se hacen famosos, me gustaría invitarte a retarte a ti mismo para que descubras lo que te identifica como un ser humano único e irrepetible.

Así, cuando te pregunten quién eres podrás contestar con total seguridad: “Esto soy yo y quiero convertirme en un ser humano que ama y que trata siempre de hacer el bien a quienes lo rodean”.

Descubriéndote a ti mismo también encontrarás nuevos aspectos del mundo que tienes frente a ti y las grandes oportunidades que día a día te da la vida.